¿Y si educamos para la felicidad y no para el mercado?

"Educar para la felicidad"


"Esta reflexión me parece bastante lógica y muy acertada, lo que me preocupa es esa incongruencia que sigue habiendo en el Sistema Educativo Nacional,  y aunque este texto hacer referencia en España, creo que "embona bastante bien" a todo el mundo y basándose en los valores que deben de ser universales, así mismo la educación fragua en las mismas bases o ideas de: amor, vida, esperanza, preparación, solución, creatividad, pensamiento critico y analítico, razonamiento, compañerismo, lealtad y una educación basada en el entorno del alumno, con problemas tangibles y una atención distinta para cada uno, con un trabajo grupal, participativo y caminando de acuerdo, discutiendo diferencias y llegando a acuerdos; por mencionar algunos de los objetivos de la educación y sin hacer mención a la familia que hoy en día es en su mayoría disfuncional, sin tocar temas de prevención de adicciones, dinámicas de grupo, test de asertividad, trabajar con lo emocional y psicológico  ¿Es mucho? !No¡ esta es nuestra "chamba" y el docente debe de atender un "alumno holístico" y hoy con más problemas de identidad, valores, emocionales y de valores que son reflejados negativamente en el aula: "Bullying, Adicciones, Embarazos no deseados, Deserción escolar, Mala conducta, Sin deseos de nada, Ideas y emociones mal orientadas e interpretadas, Suicidio, Anemia, Anorexia, Bulimia, etc" este panorama es el de nuestros adolescentes de secundaria y bachiller o si prefiere adolescentes de los 12 a los 30 años o más. Esta es la realidad de nuestros alumnos y es lo que hay que atender de "cajón" para poder llegar a intentar lo demás, si es un trabajo duro, ¿Quién dice que ser docente es fácil, quién dice que somos "flojos", quién dice que descansamos mucho? el que nunca ha intentado enseñar, educar, formar, dirigir, que lo diga, nosotros sabemos que esta profesión es de tiempo completo,  que lo logrado en horas de esfuerzo y trabajo, se transforma clase a clase para los alumnos y el resultado es óptimo cuando existe un compromiso total"
Profr. Aldo Fabricio Sánchez Gómez





* Texto tomado de "Paco Monero"  Blog "estoy en ello". Diciembre de 2012.

* Una reflexión sobre la educación y los cambios legislativos que prepara la ley del Ministro Wert. Una entrevista a Francesco Tonucci, pedagogo.


Suscribo buena parte de lo que manifiesta. Reproduzco y parafraseo lo que me ha ido interpelando.

  • La educación debe ser cooperativa, no competitiva, enseñando a los niños a ayudarse, a encontrarse, a vivir juntos. Los niños deben aprender a buscar conocimientos, no a competir en tre ellos. El motor no puede ser el mercado.
  • No hay disciplinas importantes y otras secundarias, no hay que privilegiar a unas sobre otras. Eso es típico de escuelas "para pocos", que completaban la formación familiar, en la que solamente unos pocos terminaban sus estudios. No son necesarias las reválidas que miden a la persona y le preparan el futuro en función de ellas. Hay que evaluar al sistema educativo en su conjunto, con parámetros internacionales, midiendo el progreso. 
  • Hay que cuidad a los profesores buenos, competentes, a los que innovan, a los que estudian, a los que se preparan. Muchas veces se encuentran solos en su centro y respecto a los padres. 
  • Necesitamos una escuela que atienda a la diversidad, no puede haber un criterio de exclusión. La diversidad enriquece a todos. Los niños "normales" no pierden por tener en sus aulas a niños de integración, "lo que se aprende es mucho más de lo que se pierde". Se comparte experiencia de vida. No tiene sentido separar a los niños en función de sus capacidades.
  • Es necesaria una escuela que atienda de manera importante a la educación infantil (donde ocurren cosas muy importantes, donde se ponen los cimientos de lo que ocurrirá después).
  • La educación pública tiene que tener todas las inversiones necesarias, para no comprometer el futuro. 
  • La educación debe servir para ayudar a nuestros hijos sean felices, no vale la pena renunciar a la felicidad para la cual nacimos para llegar a ser lo que el mercado pide. La sociedad del mañana no debe ser dirigida ni decidida por el mercado, si no por las personas, cada niño debe llegar a ser la persona que sueñe llegar a ser.


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